lunes, 21 de mayo de 2007

Brasil Día 8

Mi amiga Mery tiene mucha paciencia y está mucho tiempo conmigo... y baila muy bien...
Sus compañeros de animación también me hacen reir mucho...
Todos los días sigo los comentarios de mis bloqueros...


El Mar de Maragogi es precioso, pero hay huecos en la arena y tengo que ir con el bastón...La playa es preciosa... y dura para caminar...
Viendo las fotos que me hizo el paparazzi...
La enfermera Maceleine me cuida mucho y está siempre pendiente de mí... aunque yo estoy sin dolores... este clima es muy bueno para mi salud...

viernes, 18 de mayo de 2007

¡¡¡Como una reina!!!

Queridos bloqueros:

Aquí me teneis de nuevo en el Brasil. Estoy en él y no lo creo. Salí 2 días a un pueblo cercano donde esta el hotel. Se llama Maragogi. Me gustó mucho el trazado del pueblo, está muy bien hecho. El plano son todas las calles largas, anchitas, todas rectas, precioso... Pero las casas muy viejas y muy feas. Hay alguna que es típica de aquí que estaría bien hacer así las casas de ese modelo que no se como se llama aquí. Pero por dentro son incomodísimas, porque en una habitación duermen 7. Como vosotros comprendereis eso esta mal.

Y la playa es una verdadera preciosidad. Pero resulta que no están urbanizadas modernamente, preciosas. No, liso y llano, como nació así se creó. Aquí no miran por estos pueblos. Ahora parece que quieren arreglarlo, porque vi unas plazitas que están bien.

Pero lo demás es chabolismo. Y hay terrazas. Si lo arreglaran sería de gran turismo, porque lo tienen todo: clima, gente simpatíquísima y buena, amabilísima. En donde entrases, tenías sonrisas y amor. Y es una tierra rica, porque es exhuberante. Todas las palmeras por las carreteras, ríos preciosos. La naturaleza aquí Dios no le pudo dar más, pero no la aprovechar. Si quisieran trabajar y hubiera un gobierno que mirase por ellas, esto sería un paraíso.

Porque yo os digo, esas casas que hay por las cunetas, me impresionaron. Nunca ví en mi vida tanta pobreza. Ví niños y hombres sentados en las puertas de esas chabolas ruinosas. Yo no se como pueden estar en una casa de 2 metros cuadrados tantísima gente. Y eso a mí me da que pensar.

En España dicen que tambien hay pobreza por los barrios de Madrid, pero es gente que no quiere trabajar. Aquí son chabolas del año de la pera.

Pero la gente es amabilísima. Comimos en un bar y muy bien. Comimos un marisco que aquí le llaman camarones, que son las gambas de allí. Y todo muy bien hecho. Y langosta. Y con unas salsas riquísimas. Y hay un limón que es muy verde, muy verde, y tiene un sabor fuerte y le quedan muy bien a las ensaladas. Y nos sirvieron muy bien, todo limpito, sin lujo, pero todo riquísimo. Son platos típicos de aquí. Y después de postre nos dieron un merengue duro duro y unas figuritas como si fueran pajaritos, estrellitas, todas típicas de aquí. Y nada más que tome ese postrecito, porque claro, yo estoy delicada. Y después tomaron una bebida típica del país.

Y ayer de noche volvimos a ir a Maragogi a cenar, con unas amigas muy simpáticas de aquí, guapísimas. Y chicas instruidas, con muy buena conversación. ¡¡Y una está enamorada de un gallego!!!. Está enamorada de un chico de Laracha, cerca de Carballo. Dice que es un chico muy bueno. Dicen que yo lo conocí cuando era joven. Y se enamoró de ella y a ver si Dios los une para siempre. Ella es merecedora de un gran hombre, porque es buenísima.

Hay un refrán que dice que “vives como una reina”. Y yo estoy viviendo como una reina. Estoy en mi habitación y me aparecen zumos. Están pendientes de traerme todos los zumos. La enfermera a cada paso viene a verme y me toma la tensión, y están de conversación conmigo. Para cada dedo tienes un chico o una chica. Si vas a la piscina, si vas a la playa, siempre están mirando por ti. Estamos atendidos que no os podeis dar idea.

Nada más que fui una vez a la playa. Hay una bajada. Y ya vinieron 2 para ayudarme y me pusieron una silla. Y vino otro y me dijo que no podía estar al sol, y fui para debajo de unas palmeras que se está estupendamente. Una atención terrible. Este pueblo es familiar, acogedor y muy alegre. Ahora mismo me van a traer un zumo. Al poco rato viene otro y me pregunta si quiero otra cosa.

Y después hay una sala de fiestas y por la noche nos invitan a bailar. Y di unas vueltas con el bailarín y todo el mundo me aplaudió.

Mi habitación está muy bien situada en el centro de todo. No tengo que subir escaleras. Aquí se vive como una reina. ¡Quien fuera reina para llevar esta vida!. Esto sí que es vivir, no te molestas de nada.

Si quieres comer algo distinto te la hacen. Son unas atenciones que nunca ví en un hotel, es un Palacio Real. Cuanto daría porque algunas viejas que yo conocí... quedarían pasmadas aquí, que buena falta les hacía. A ver si Dios hace un milagriño y tienen una felicidad como la que estoy yo pasando, porque es una pura felicidad.

Vi una cosa que nunca ví en mi vida. Esta amabilidad de este hotel. Yo fui a muchos hoteles, pero esta proteccion que tengo aquí nunca la ví. Ahora salgo y ya hay 3 vigilando.

A mi mis nietos ya me hablaron muy bien muy bien de este hotel, pero nunca creí que fuera así. Aquí hay mucha seguridad y puedes vivir tranquila. Y mucho respeto.

Esta no es la parte rica del Brasil, pero son encantadores.

Todo un ladrillo castaño, debe ser el estilo de esta zona. Unas casitas todas de ladrillo castaño y por dentro muy acogedoras. Y despues tenemos un jardín seguido viendo toda la piscina.

Aquí el verano es muy fuerte de calor. Pero el invierno en el que estamos es una delicia.

Y hay muchos de Argentina que vienen. Les encantó como estaba el hotel y marcharon contentos. Una niña no quería marchar, que hasta lloraba. Porque aquí le cojen a los niños y los llevan de paseo y la madres están descansadas. Tienen mucho entretenimiento para los niños.

Yo siento marchar, porque estoy muy contenta aquí, y hay que ir para casa. Ahora téñolle que falar en galego, e din que me comprenden bastante ben. Pero a min elas me falan muy apurado e non lle collo moi ben o que me din a veces.

Hay un camarero que me arregla la habitación. Es muy simpatico y, con las toallas del baño que nos dejan, hace dibujos. Y cada día tengo un dibujo distinto. A veces un abanico, otras un barco, un balandro con la veliña. Tiene una cosa en las manos que hace con las toallas la mar de dibujos. Y el camarero del comedor con las servilletas tambien hace figuras. El otro día hizo el Papa, un obispo, una flor, y hoy hizo una espiga de maíz con las servilletas. Tienen estas delicadezas y el cliente está contento.

Aquí como hay tanta palmera siempre las estan vigilando por si acaso cae un coco. Y hay muchísimas palmeras. Todo son palmeras.

La playa es preciosa, y despues tambien hay otra playita dentro del hotel con tumbonas. Y yo a veces estoy cansada y vengo aquí delante de mi habitación, cojo una mesita y estiro las piernas. Porque me duelen mucho, y vienen las enfermeras a verme y se sientan y me dan conversación.

Así que cuando llegue ya os hablaré. Ya recibí de Quenxe y de Chelis Tamara animándome y que lo pasara muy bien.

Ahora quiero hablar con mis familiares. Con mi hermana Lolita, mi cuñado y mi sobrino Paquiño, que dicen que van a ir al Perú, pero mi hermana no quiere ir. Y no tiene este humor que yo tengo. Y también me acuerdo de Mariquiña, de Ana, de su marido, de sus hijos, de Julia y de Julio...no se si ya nombre a todos porque tengo la cabeza ya...

Un abrazo a Juan José, que se ponga bien y se cuide, a su mujer, al chiquillo y a la suegra, y a la amiga Pili y a la hermana.

Besos para todos mis bloqueriños y para todos mis familiares. Aquí me animan a que me quede. Y yo creo que el verano es de mucho calor, pero el invierno lo pasaba aquí deliciosamente.

Y os doy las graciñas y os mando un abrazo para todos mis bloqueriños que son muchísimos. Yo quería hablar uno a uno pero son tantos que no puedo.

Ya os digo...¡¡¡como una reina!!!, ¡¡¡como una reina!!!

Ramón Caamaño, un muxián universal


(Firma: Xan Fernández Carrera | Lugar: muxía)

O pasado domingo 13 de maio, a Costa da Morte perdía un dos seus persoeiros de maior relevancia e singularidade, Ramón Caamaño Bentín, un anténtico muxián, pero de espíritu universal. A súa figura e obra sobrepasaban os límites da súa Muxía natal e da propia comarca.

Resulta difícil valorar cal das dúas facetas: personalidade e obra, é máis importante. Quen coñecese a Caamaño decatarase do gran personaxe que había tras daquel ollar atento e observador. Gran conversador, co que se pasaban as horas sen decatarse, e sempre disposto a amosar a súa obra ou contar as súas lembranzas.

Foi o mellor embaixador que tivo Muxía e a Costa da Morte. Gustáballe recibir e falar cos visitantes que se achegaban á punta da Barca, explicarlles a lenda das pedras e da Virxe, informarlles de todo o que podían ver no seu percorrido por esta terra, e para que marchasen máis ledos do lugar, abalar a Pedra.

Remataba sempre facendo amizade coas persoas que conversaba e carteábase con elas. Así escribiu e recibiu infinidade de cartas, das que levaba relación diaria. Por iso tiña amigos en múltiples lugares e a diario recibía visitas na súa casa.

Tiña moito que contar, engaiolaba a quen se lle achegase. A súa memoria era un libro con miles de páxinas nas que se recollían as aventuras da súa infancia, os inicios coa fotografía, as andainas polos pobos proxectando películas, os anos que pasou na fronte de Teruel, a súa vida profesional e outros.

Unha gran afección

Para este fotógrafo muxián, a fotografía sempre foi unha gran afección, que ademais durante algúns anos, tamén se converteu en profesión que lle axudou a sacar adiante a familia. Foi un adiantado do seu tempo porque tivo a intuición de que fotografar escenas da vida rutinaria dos mariñeiros ou da xente do campo, significaba deixar documentos históricos dun notable valor.

Ningún historiador podería plasmar a historia da Costa da Morte sen consultar o arquivo fotográfico de Caamaño. Quen mellor que as súas fotografías nos poden explicar como eran as vilas de Fisterra, Corcubión, Cee, Muxía ou Camariñas hai oitenta anos? Quen nos achega mellor ao mundo da pesca, aos traballos agrícolas, ás festas e romarías, á vida social da Costa da Morte do século XX?

Desde o ano 1924, cando contaba tan só dezaseis anos, que tirou as súas primeiras fotografías, ata mediados do anos noventa, Caamaño non deixou de captar coa súa cámara imaxes deste Fisterra galego. Son moitos os milleiros de fotos que nos deixou, cada unha un documento, unha páxina da nosa historia. Aínda non percibimos suficientemente a importancia do legado que nos transmitiu.

En vida tivo certos recoñementos do seu traballo, pero merecía moitos máis. Unha proba de que a súa obra non foi o suficientemente valorada vímola o día do seu enterro, ao que non acudiu ningunha autoridade, non obstante penso que el se debeu sentir igualmente compracido porque foi despedido no lugar que el máis quería, no santuario da Barca, pola súa familia e os seus amigos

martes, 15 de mayo de 2007

Brasil Día 3

Queridos bloqueros:

Os echo de menos. Estoy en este sitio tan maravilloso que me acuerdo mucho de vosotros. Yo os dije que esto era muy bonito, grandioso, pero ayer aun lleva más sorpresas. Porque yo viera la mitad y ya creí que se terminaba el hotel, y cual seria mi sorpresa que aún seguía otro tanto o más. Esto es interminable.

Yo corrí muchos hoteles, los ví de mucho lujo, pero tan grande y con esta piscina interminable, no ví ninguno. Y después... lo que me quedaba por ver, tiene otras piscinas grandes, con muchos apartamentos y unos jardínes preciosos. Y unos arbustos que debieron injertar de otros arbustos, y sale un colorido precioso. Es digno de verse.

Estoy encantada. Desde que llegue me pararon esos ruidos que tenía tan terribles en los oidos. Y estoy encantada de la vida. Claro, con mis achaques, porque tengo azucar, que me acaban de hacer un análisis. Y lo siento mucho, porque aquí el pastel lo hacen riquísimo, muy variado. Ahora de vieja soy muy golosa, antes me gustaba más la comida, pero ahora me gustan los postres.

De comer admirablemente, una atención que nunca vi, una amabilidad tan grande que tú parece que estás en tu casa. Mucho cariño. La enfermera viene a verme, me acompaña hasta mi quarto. Todo los empleados maravillosos, tengo muchas atenciones. Parece que Dios en mi camino en lo que me queda de vida me quiso obsequiar con esta vida tan maravillosa que estoy pasando.

El clima es fantástico. Viene de vez en cuando una brisita y llovió, pero 5 minutos. El clima es ideal y tan cariñoso todos los brasileiros, que te hablan todos. Esto, el que tenga ahorrado unas pesetitas, no llevarlas para el cementerio. Venid a disfrutarlo a este hotel maravilloso.

Yo os digo la verdad. Yo ya me quedaba aquí, y me invitan si quiero quedar. Que puedo escoger habitación y todo. Y ayer fui a la playa y había un fotografo que me acribilló a fotografías. Periodistas no hay ninguno, pero el paparazzi ese no dejaba de sacarme.

Aquí con la pensión que tu pagas, puedes tomar todo lo que te de la gana, que no te lo cobran. Todo entra en lo que llevan de pensión. Los vermuts, las meriendas, a cada paso zumos, y todo gratis. Y con buena cara y buen servicio.

Yo ayer me levante muy temprano y fui a la playa, poca gente había. Había una rampla dificil de bajar, y en un momento me vinieron 2 para bajarme. Una comodidad que estoy alucinada. Me bañé y di un paseito por la playa. Me dijeron si quería ir a ver los Corales.

Y este señor que hizo este hotel es millonario, pero quiso apoyar a los de aquí. Y empleó a muchos obreros. Hizo muchos bungalows con un ladrillo castaño. Y los jardínes son preciosos.

El señor ahora está haciendo una escuela gratuita y les va a dar de comer a todos. Ya ves, la gente habla de lo que va mal, pero no habla de lo que va bien. Hacen como en España. En España las cosas que van bien no las ensalzan, solo hablan de lo que va mal. Así los países no pueden crecer porque nosotros mismos hablamos mal de ellos. Tenemos de todo gracias a Dios, y los que no lo tienen, no lo digo por soberbia, es porque no quieren trabajar.

Este señor, millonario, mira que caridad tan grande está haciendo. Dar de comer al obrero con escuelas y todo lo que necesite. Y con profesores. Estoy admirada que un señor tan rico quiera favorecer a la gente obrera que quiere trabajar, porque aquí hay cientos de empleados.

Te ven por el jardín y ya vienen 2 personas: ¿Necesita algo?,¿Quiere beber algo?. Es un hotel familiar, que está pendiente de los ancianos y de los niños, de lo que necesitemos. Me presentaron al médico y a todos los del hotel. La enfermera no puede ya ser más atenta.

Hoy lleve alegría porque me bajó la tensión. Lo peor es que tengo azucar, porque hay unos postres tan ricos tan ricos, que yo no quería comida, solo postres. Y eso no puede ser. Ayer había nosecuantas tartas y todas riquísimas.

Pues si haceis un esfuerzito las que podeis, no guardar los cuartos para el cementerio. Venid a disfrutar que la vida es un soplo. Quien me diera que pudierais disfrutar esas viejecitas. Hoy me levante rodeada de palmeras preciosas, llenas de tumbonas.

Está organizado este hotel a la perfección. Ya no es el lujo, es como está el personal educado para que no te falte nada. Y hasta están mirando si comes o no comes. ¿En qué hotel pasa eso?. Yo no ví a ninguno.

Y hoy vamos de excursión. Ahora vamos a ir a conocer el pueblo. Y un pueblo donde dice que hay un buen marisco. Los alredededores de aquí dicen que no es lujoso, que hay pobreza. Mis nietos me dicen que esta parte no es rica, a ver lo que me encuentro. Yo espero ver casitas pequeñas y que viven pobremente, pero seguro que van a tener su encanto. Y ahora voy con la ilusión de ver lo que nunca ví. También me llevaré mis decepciones, porque a mi me gusta ver a la gente que viva bien. Voy a ver lo que pasa y ya os contaré.

Un abrazo y a ver si vuelvo, que a lo mejor no vuelvo...me quedo aquí...¿Qué os parece?

lunes, 14 de mayo de 2007