jueves, 21 de junio de 2007

Otra vuelta al mundo

La entrevista de Elvira Palomo, de Agencia EFE, da la vuelta al mundo

Una gallega de 95 años, la bloggera más anciana del mundo

Elvira Palomo

Madrid, 14 jun (EFE).- A sus 95 años, la gallega María Amelia se ha decidido a contar sus vivencias a través de un blog en Internet, algo que la ha conectado "con todo el mundo" y la ha convertido en la 'bloggera' más anciana del planeta, a la que escriben desde todos los rincones.

"Me comunico con todo el mundo, expreso lo que pienso y lo que siento", explica María Amelia en una entrevista con Efe.

La fiebre de los bloggers ha llegado hasta la localidad gallega de Muxía (noroeste de España), tierra de pescadores.

En este caso, fue el nieto de María Amelia quien le hizo este "regalo" tan peculiar, aunque ella, que dice ser "muy moderna", ya se había interesado antes por "esto de Internet".

"Hacía dos añitos que vi esto de Internet, yo no sabía lo que era, y me sorprendió de tal manera que me asusté", confiesa con su tono pausado y cordial.

"Luego me lo explicaron y pensé, ya que estoy aburrida y sola, voy a comprar Internet", aunque no fue hasta que se fue a vivir con su nieto Daniel, "el que teclea", cuando vio cumplido su sueño de formar parte de la red mundial.

"En noviembre fui a vivir con mi nieto y le dije que quería ese Internet", pero él trató de disuadirla porque le estaba preparando una sorpresa que la convertiría en la abuela más famosa del ciberespacio.

El 23 de diciembre, día de su cumpleaños, su nieto fue a verla y le dijo: "felicidades, te regalo un blog".

Con gracia cuenta cómo con un mal entendido empezó su anhelada relación con Internet.

"Yo creía que era un bloc de notas, y pensé, para qué quiero un bloc, hasta que me dijo ¡es un blog para que te comuniques!, ¡No me darás esa alegría!", le respondió.

Y así lo explica en su blog: "Amigos de Internet, hoy cumplo 95 años. Me llamo María Amelia y nací en Muxía el 23 de Diciembre de 1911. Hoy es mi cumpleaños y mi nieto como es muy cutre me regaló un blog. Espero poder escribir mucho y contaros las vivencias de una señora de mi edad".

Su nieto le dijo que tendría tres o cuatro personas a las que escribir, pero ambos se llevaron una gran sorpresa al descubrir el éxito del sitio en Internet nada más aparecer en la red ( amis95blogspot.com).

"Tuvimos mil y pico personas, desde Holanda hasta Chile y mi nieto y yo ¡quedamos muy sorprendidos!", dice entusiasmada.

Ahora le escriben de tantos sitios que "necesitaría una secretaria para atender a todos", bromea.

Aunque goza de buena salud, María Amelia no anda muy bien de la vista por lo que el blog lo hace a medias con su nieto "él teclea y yo le hablo", apunta.

Es tal la afición que tiene a sus "nietos bloggeros" que ahora le preocupa cómo podrá mantenerlo los dos meses y medio que pasará de veraneo en Muxía sin su nieto.

En su sencillez, ella no se considera ejemplo de nadie pero antes de tener su blog habló de Internet a gente de su edad "incluso más jóvenes", aunque, según cuenta, "ellos me decían que ese aparato del que les hablaba tiene mucha malicia y sólo se hablan imbecilidades".

Pero ella no lo cree así, "yo vi que enseña francés, que te habla de lo que es el mundo, te enseña otros lugares, y yo, que soy muy moderna, en vez de estar mirando a la pared, veo un mapa y miro dónde están los países de los que me hablan, y ahora tengo más cultura".

Para María Amelia, "Internet es el mejor invento que pudo haber", porque "además de expresarse con la gente, se aprende. Ellos dicen que aprenden de mí, pero yo estoy aprendiendo de ellos y de su bondad".

Le escribe gente de todas partes, sobre todo de Latinoamérica, "los de Chile son de lo más agradable", dice con cariño, "también me escriben de México, Perú, Venezuela... me hablan cosas tan bonitas que me dan ganas de vivir". EFE

Yo no pierdo las esperanzas

Y ahora os voy a hablar de que España está revuelta con esto de la ETA. Estoy triste. Lo siento por el trabajo que tuvo tan terrible el presidente del Gobierno. Lo que tuvo que sufrir Zapatero para hacer lo que hizo. Y el resultado que tuvo. Él debe tener mucho sufrimiento porque es un gran español. Porque nadie trabajó lo que trabajó él para acercarnos a ETA. Sí, acercarnos a ETA…para que se calmaran y dejaran de matar. Pero no hubo arreglo posible. Pero yo no pierdo las esperanzas. Tiene que entrarle eso por la cabeza y no matar, porque mueren muchos inocentes. Ellos van a tirar una bomba en un sitio donde hay muchos inocentes, que ni políticos son, ni saben lo que es la política. Por favor, hombre…

La derecha poco te ayudó pero tú hiciste lo que pudiste. Y lo harás si puedes, pero es una cosa muy dura que tenemos que aguantar todos los españoles, de derechas y de izquierdas.

Y esto resulta aveces porque que las cosas no se hacen bien desde el principio. Y algunos son rencorosos y guardan aquellas cosas que les hicieron daño. Pero no saben ellos que nosotros también guardamos los que nos hacen daño. Así que, a ver si hay felicidad en España. Una España tan bonita que tenemos, porque es un vergel.

Elecciones

Dentro de unos días me marcho para Muxía, el pueblecito donde yo nací. Dicen que están muy contentos porque el Ayuntamiento tiene un respiro, algo de otro partido que hacía tiempo que no gobernaba. Y yo me alegro porque los muxians esten contentos que yo tambien soy muxiana. Y me lo dijeron en el blog, por eso yo contesto a eso. Me alegro y a ver si se portan bien bien estos que entraron. Y que tengan conciencia y que miren por el pueblo. Porque Muxía es preciosísima, es un pueblo para veranear tranquilo, sano, precioso. Lo que hace es a veces un viento terrible. Pero sano no puede ser más. Todo es mar, ni montañas ni nada, todo es mar. Es un pueblo muy bonito y unos paseos preciosos, todo por la costa que es una verdadera preciosidad. Aquel mar alborotado a veces, y unas olas tan altas que salen aquellas espumas, que es una verdadera delicia.

Y ahora ya que están más contentos los muxianes según me dicen en el blog, pues yo encantada y les felicito. A ver como salen de esta etapa que le toca gobernar.

Y de Corcubión también me dicen que gano la izquierda a barrer, que barrio. Asi que todos mis paisanos donde yo me crie, son de izquierdas. El pueblo de Corcubión siempre fue de izquierdas, por las maldades que hicieron quien las hizo, que no quiero nombrar. Hicieron muchas maldades y eso se paga. Murieron muchos buenos y los malos quedaron. Y así es la vida. A ver ahora Corcubión también si se porta bien y reforman algo. Porque ese pueblo tan lindo y tan señorial como fue toda su vida, no hicieron mucho por el. Trabajaron más los de Cee por el pueblo, aunque no me gusta mucho como lo reformaron. Podía estar más bonito de lo que quedó, pero bueno, todo se anda, y fue un adelanto que hicieron. Y eso mucho creció. Y al lado está Corcubión, que tiene señorío desde antiguo, y juntos deberíamos trabajar para crear allí un pueblo de veraneo excepcional.

Allí poco hicieron por el pueblo. Había un tal Don Plácido, que ese fue el que debió gobernar siempre Corcubión, hoy sería una ciudad. Eso se lo oía yo a mis padres y a muchos. Ese Don Plácido. Era así alocado pero era un hombre muy inteligente, muy inteligente. Y a Corcubión le quería, porque Carbones levantó Corcubión. 14 barcos carboneando en aquellos pontones. Yo era una niña y me acuerdo de eso. ¡Cuanta gente había en Corcubión!. ¡Extranjeros de todos los sitios!. Bufff, una barbaridad. A veces como estaban varios días, pues salían a tierra y traían guitarras y acordeones... y yo los sentía desde casa. Porque papá no nos dejaba salir. Porque eran noruegos y todo eso. Y bebían mucho y despues, claro, andaban borrachos. Y mi padre, como eramos unas niñas pequeñas, no nos dejaba salir de casa hasta que marchase esa marabunta. Pero siempre había barcos en Corcubión, ya lo creo.

La Vuelta II

Los brasileños son muy agradecidos. Y yo tenía un camarero que era una maravilla. Era jovencito, muy jovencito. Y el quería ser médico y ahora estaba estudiando matemáticas. Si lo animara, ya venía conmigo. Hacía la limpieza tan bien hecha, tan bien hecha…y despues con las toallas el me las ponía encima de la cama haciendo un corazón y dos cisnes. Y en el pico le puso una flor roja. Estaba preciosa la figura tan bien hecha. Despues otro día una abanico y una flor, despues un estanque, una vez un pez… con las toallas hacía maravillas. Y yo le decía: ¿Pero tu donde aprendiste esas cosas?. Me enseñaron.

Esos detalles que son de cariño. Es un hotel distinto a todos por el trato. Porque yo estuve en muchos hoteles, y algunos, de lujo, pero no el cariño de este hotel.

Porque es una delicia, el clima es delicioso. Y eso que llovió 4 veces. Pero los demás llovía y paraba. Pero uno estuvo todo el día lloviendo. Porque era invierno, allí era invierno.

Y otra cosa, eso sí que es lo que menos me gusta. Que a las cinco y media de la tarde es de noche. De noche. Y claro, uno si quiere dormir un poco despues de comer, ya casi te encuentras con la noche. Y yo no quería dormir, porque si no no disfrutaba del día. Y era precioso.

Y de noche. Pues cenábamos, despues unos bailarines, un poco de baile y de juegos muy simpáticos. Había uno que se llamaba Moskito que bailaba muy bien y unas chicas que ahora no me acuerdo los nombres. Hice amistad con una chica de allí muy simpática que ya la conocía mi nieto. Y la hermana muy guapa que, por cierto, tiene novio español. Esa es una belleza de mujer, muy guapa, muy buena figura. Estaba preciosa el día que fuimos a cenar a ese pueblo, iba preciosa. Y dije yo: “Ay, pues el español te tiene buen gusto…” Ja, ja, ja, todos muy simpáticos.

Y mucho disfruté. No sabeis el sentimiento que tuve por dejar aquello. Yo quiero a España, hombre, que soy española, pero de gusto me iría a pasar allí unos meses.

Y yo a ver si tengo salud. Ahora me voy a ir a Muxia dos meses y medio y no os voy a poder escribir. Y voy a entirlo muchísimo. Porque yo allí tambien lo pasé muy bien, porque mandabais escritos, me traían esas hojas y lo pasaba muy bien.

Porque os llevo en el corazón, eh. Porque vosotros para mi sois muy parecidos a los brasileños. Vosotros tambien sois muy cariñosos. Y os agradezco todo lo que me decís. Me decís cosas preciosas. Hay quien dice contésteme, contésteme, dígame algo. Pero sois tantísimos, tantísimos que yo no puedo contestar a todos. Me es imposible.

Y os iré complaciendo todo lo que pueda. Si en Muxía, la Muxiana tiene allí un internet, si me quiere teclear un poco para saludaros y decir como lo estoy pasando, y que os recuerdo muchísimo. Porque os recuerdo muchísimo, porque fíjate, me sacais muchas penas.

No vayais a creer que todo es alegría en la vida. Porque dicen…Señora usted es feliz, es muy alegre…no, no, a veces hay tropiezos en la vida y muy gordos. Pero sé llevarlos. Pero no soy yo la que tengo ese honor de llevarlos, es el Señor que me ayuda en eso. Cuando estoy triste, me viene una pena y pienso en Cristo, y me da un empuje para seguir viviendo que no os podeis dar idea.

Quiero pedir que tengais salud y fuerza para vivir. La mía es una luz que se está apagando, poco a poco, que tonta no soy, y me doy cuenta.

Pero, si me encontrase como hoy cuando viniese de Muxía, y empiezen estos fríos aquí que no se aguantan, pues me iría otra vez a Brasil. No lo tomeis a broma, que lo digo en serio. Pero no sé si el cuerpo aguantará para tener yo 96 años, porque ya me pesan los que tengo. Pero si me encuentro como hoy, tener por seguro que vuelvo al Brasil. Si, si.

Y vosotros, si teneis unos ahorritos, ¡¡ir tambien al Brasil!!. Porque hay muchas que los tienen pero no los quieren gastar. Pero no veis que los llevais para el cementerio. ¡Hay que gozar de la vida todo lo que se pueda!. Yo no me di cuenta, creí que iba a vivir siempre. Que si es hoy con lo que sé, viviría mejor de lo que viví. Quizás no me sacrificase tanto como me tengo sacrificado por las personas. No, no, viviría mejor mi vida. Porque la gente no te vive tu vida, no no, se cansan, y vida no hay más que una. Y hacen bien.

Esta vida se va. Aquí estamos poco tiempo, nos matamos trabajando, queremos dinero y después para el cementerio. No no. Mi padre hizo bien. Gastó lo que tenía y disfrutó. Y todos nosotros. Fue lo que llevamos. Bueno, hay que llevar también la conciencia tranquila, porque si no llevas la conciencia tranquila no vives. Hay que hacer bien y no hacer mal a nadie, ser caritativos, pensar en los que no tienen…

Yo pensaba cuando estaba en el Brasil, tan buena vida…y que cerca tenía a aquellos desgraciadiños que estaban viviendo en aquellas chabolas. Y yo tenía miedo de estar disfrutando tanto y que aquella gente viviera tan mal. Hay que amar al prójimo.