Queridos nietos (porque sois mis nietos y mis blogueriños).
Estoy muy triste porque estos días no os pude hablar porque no me encontre muy mal. Hoy fue un día fatal, no sé como tengo humor para hablaros porque tengo un mareo constante y la vista revuelta. Pero os quiero con toda mi alma, os cojí cariño y me hicisteis pasar un invierno de lo más agradable que dar se puede. ¡Fuistes mis compañeros!.
Vosotros me haceis mucha compañía. Y sobre todo los piropos que me dirijís que, de veras, me da aliento, aunque sé que no los merezco. Porque, pobrecita...tantos años, diré muchas tonterias. Pero digo lo que siento.
Y no os cuento toda mi vida porque vosotros creeis que fue muy feliz. Yo tuve mis penas y mis dolores, pero para que he de contarlo. Eran míos y también de mi familia. Y si cuento los míos, también sale mi familia y no quiero. Soy yo.
Y yo me encariñe con Internet, que le voy a hacer. Y admiro Internet. A pesar de lo malita que estoy, que no me encuentro como antes, pero gracias a Dios puedo hacer todas mis cosas. Hoy aún hice las maletas yo solita para ir a Muxía.
Y después me dió por estar leyendo las cosas del blog.
Me dicen que ponga anuncios y le pagan y ya coje una secretaria para escribir. ¡Yo esto no lo hago como negocio!. Lo hago por un placer de hablar con vosotros. Y ahora desde que conozco esto del blog soy felicísima porque siempre me contais cosas nuevas y me preguntáis. Yo a todos no os puedo contestar...
Pero a vosotros siempre tengo ganas de hablaros. Porque os quiero de verdad. No sólo a los españoles, ¡a todo el universo!. A todos los que me escriben.
De pueblecitos americanos pequeños me escriben chicos jóvenes, diciendome que aprenden mucho de mí. Yo no tengo nada que decirle, yo nada más que le digo que tengan fe en el Todopoderoso, que es Jesucristo. Era la humildad pura y había mucho que aprender de él. Tenemos que tener fe, pero...¡leer la vida de Jesucristo!. Yo la leí, y él no tenía interés por el lujo, ni por los puestos ni nada. El murió para darnos ejemplo, porque yo en Dios creo, estoy compenetrada con él. Y es el que me da esta fuerza que, a veces, me dicen, ¿de donde sacas estas fuerzas?. De Dios.
Yo ahora tengo las cervicales inflamadas y no me encuentro muy bien, tengo mareos. Ayer fuí al médico y me dijo que no me extrañe, que estoy bastante bien para tener 95 años. 95 años y 6 meses que no es poco. Y siempre Dios me da valor, siempre... Aunque me encuentre abatida, siempre me da valor.
Pero esto no va a durar mucho, no. Lo que tengo miedo es perder el sentido. Eso sí. Pero de los demás voy tirando como puedo. Y como quiera nuestro Señor.
Y ví un comentario, de una que se llama Mercedes, que era una mujer muy joven y tenía 3 hijos. Y que eso para ella era muy grande porque eran muy buenos chicos. Y que estaba admirada de mi fuerza de voluntad que a mis años pueda hablar.
Ahora a la vejez, soy más explícita y más abierta. Antes tenía temor a decir algunas cosas, pero ahora ya no la tengo. Si yo tuviera esa experiencia a las 20 años, otra cosa sería. Haz siempre lo que tu quieras sabiendo lo que te puede acontecer.
Y yo os suplico que seáis buenos. Ser buenos y querer a España, y amarla y respetarla. Porque hay personas que dicen: ¿y tú porque eres tan española?. Yo soy española, porque siento España, caramba, que nacíe en ella. Es mi patria. ¿Una mujer sin patria qué es?. Nooo, yo tengo a mi España que la quiero con toda mi alma. Pero a toda ella. No sólo a Galicia. A toda España. Y quiero que la queráis.
Ahora estos dos mesitos que voy a estar fuera, os voy a echar de menos. No tengo quién me teclee, porque para eso también hace falta paciencia. Y eso que mi nieto no tiene mucha paciencia eh, que tiene su genio, pero en esto me complace, porque ve que disfruto.
Ahora perdí el hilo...me está diciendo mi nieto que me relaje. Pero hoy pensé mucho en mi vida, y en mis amigos, y en mis hermanos... No me deja explayarme mi nieto porque me pongo triste...
Hoy tengo un día de tristeza, porque voy a tardar en volveros a hablar.
Voy a pedir por vosotros al Santuario de la Barca. Ah, me preguntaba una señora en qué época era la más bonita para visitar Muxía. Pues mire, Muxía es muy bonita, una villa de marineros preciosa de paisaje. No es muy animada, no...pero tiene playas buenas, y el mar que se respira en Muxía como en ninguna otra parte. Tiene unos paseos preciosos. Por una lado, se ve la Playa de las Margaritas y Lourido. Y por el otro se ve el Santuario y el Cabo Villano. Es fabuloso para pasar un verano el que quiera tranquilidad.
No tiene salas de fiestas ni nada de eso. Tiene restaurantes eso sí. En el verano es bonito, pero en el invierno también tiene su salsa...aquel mar tan fiero, tan bravo, que zuuuummba en las peñas y sale una espuma terrible de las olas altísimas. Eso es en invierno, y a mí también me gusta ver ese mar bravío.
Muxía es como una isla, todo es mar. Por eso me dice usted en que época. En verano lo pasará usted mejor, porque en Invierno si hace frío y llueve, madre.
Y la Fiesta de la Barca es el segundo domingo de Septiembre. Y es una romería que tiene mucha fama, y van miles de almas en coches. Aquello es una revolución. Y dicen la misa fuera de la capilla, y está lleno de miles de personas. No se puede atravesarlo. Con decirle que yo el día de la Barca no salgo a la calle allí. La veo todo desde la casa de mi primo, porque tiene una vista fabulosa. Y veo toda la fiesta.
Pero a mí me gustaba más la romería antigua que había antes. Todo con panderetas, acordeones, alalás gallegos....que venían las romeras de todas las aldeas con panderetas y acordeones, y cantaban que era una preciosidad canciones gallegas típicas de Muxía. Y dormían por las calles, Era la romería más grande del alrededor. Y aún es hoy. Es a la que asiste más gente. Pero miles de almas van. Y los coches entran y salen, entran y salen, es imposible atravesar esa carretera el día de la fiesta. El sábado es una cosa tremenda.
Y después están toda la noche cantando, con gaitas, yo esa noche no duermo de tantísimas almas que hay. La romería más fuerte que hay en Galicia, miles de almas. La Virgen de la Barca tiene fama de hacer milagros y curas, y la gente va.
La fiesta dura toda la noche. Y es todo el día, sábado y domingo sin dormir. Eso es lo que le espera el día de la Barca, espere eso...
Y hay una canción que dice:
"Viva Sábado da Barca
Sábado da Barca viva
como sábado da Barca
non o vin na miña vida"
Muxía y Corcubión son mis raíces. Y me traen muchos recuerdos.
Yo soy una mujer corriente. Eso sí, a mí se me conoce en un día. Me dijo una señora: "María Amelia, yo el primer día que te conocí ya me demostraste quien eras. Porque no andas con hipocresía, lo hablas todo directamente y dices lo que sientes. Y se te conoce en media hora." Pues muchas gracias, que me tengas en ese concepto. Porque de hipócrita nada, no puedo ver la hipocresía, me revienta. Y como soy tan expresiva en mis gestos, la que mes está hablando y es hipócrita, se da cuenta de lo que estoy yo pensando.
Yo hablo claro y me gusta que me hablen claro.
Yo os quiero dar un abrazo a todos y daros muchos besiños. No sé ni lo que hable, porque estoy muy mareada. Pero os quiero a todos y a todos os deseo muchas felicidades y que el Señor os bendiga.
Me marcho para Muxía. Si tengo quien me teclee algo en Muxía, os hablaré. Y si no, hasta la vuelta. Besos para todos, os voy a echar mucho en falta. Porque sois mis compañeros y me hicistéis pasar un invierno de lo mejor que dar se puede. Me hicisteis mucha compañía. Y me hacía mucha falta.