Ahora estos días fueron los carnavales. Supongo que os disfrazaríais. No sé si en vuestros países lo celebráis. En donde estuve yo en el Brasil, vaya, y aquí en España en Tenerife vaya carnavales. Y aquí mismo donde estoy yo, en las Rías Bajas, dicen que hubo un carnaval terrible. Yo no salí. y eso que estamos en verano eh, porque tenemos un clima que ni en Agosto. Y mi reuma está mejor. Si tuviera así el riego, porque tengo mal riego y me ataca mucho a la cabeza.
Pero está un clima...que van a la playa. Aquí en Galicia van a la playa. Nunca cosa ví. Así que ahora es verano puro y esto está animadísimo. Da gusto salir y pasarlo bien.
Yo nunca fuí muy aficionada a disfrazarme. Claro, iba a los bailes sí, en La Coruña, con mi marido, y lo pasaba estupendamente. Porque eran unos bailes deliciosos y con orquestas fantásticas. En las sociedades a las que yo pertenecí.
Y de chica, pues, muchas veces, en Corcubión, iba al baile. Al casino de Cee y al de Corcubión. Pero siempre llevaba la cara destapada. Yo nunca hice de máscara, nada más que una vez y no tuve chiste ninguno. Yo tan habladora que soy, y conversadora, me ponen vestida de máscara, me tapan la cara, y no sé comunicarme y decir cosas graciosas...nada.
Pero tenía una hermana, muy guapa por cierto y buena figura, pero de menos palabras que yo. Porque yo le hablaba a todo Corcubión. Aunque no me hablasen, le hablaba yo. Y mi hermana no. Era más seria, no hablaba, mismo en casa no era tan alegre, era así más triste que yo, siempre pensando así en cosas... Que yo en mi juventud pensaba en cosas alegres. Y a veces ella me venía con una tristeza y decía yo: "Ah, a mi no me digas más, que yo no quiero saber de eso."
Cuando tuve novio y mis hermanas ya lo tenían, reñían con el novio y casi ya no cenaban. Y claro, mis padres lo notaban. Yo cenaba y una vez mi madre, me dijo:
- ¿Y tu cenas?.
- Si, mamá y mañana como. Si quiere volver que vuelva. ¿Qué se le va a hacer?. Yo no me voy a matar. Yo era libre, yo era alegre. Yo quería, sí, pero no con esa cosa de ellas. Si no hay uno, pues otro habrá, y vendrá otro, y vendrá otro...
Y ella se vestía de máscara, a eso iba yo. Y una vez se vistió de cazador con la ropa de mi padre, y salió a la calle y se metió con todo Corcubión entero. Y a uno le estuvo tomando el pelo todo el día. Y tan cansado dijo:
- Mira María Amelia, me estás diciendo cosas que me lastimas. y porque te quiero eh, que sino te daba un bofetón de la que me estás llamando.
Y a mi padre igual. Encuentra a mi padre en un bar y Hola Don Salvador tal, a meterse con él, usted presume de caza y no es cazador ni nada. Mi padre cansado dijo:
- Yo sé que eres María Amelia porque la ropa que tienes es mía. Así que te voy a descubrir delante de estos señores que tú eres María Amelia. y ve para casa y no te metas con nadie. Y conmigo menos, que es una desobediencia al padre.
Y se puso terrible. Y quien era era mi hermana.
Y llegó a casa y me dijo a mí:
- Mira, no te dí un bofetón porque estaban delante los señores todos esos. Pero acabaste conmigo, eh. Que no cazaba, que compraba las perdices, me pusiste nuevo.
- Pero papá crees que fuí yo?
- No me digas que no fuiste tú. Que eran las botas mías, el morral, todo era de mi uniforme de ir a cazar.
- Papá, sabes quien es, es Pastora.
- ¿Pastora?. no lo creo
- Pues sí, papá. Es más descarada que yo. Pero es más hipócrita, que anda diciendo las cosas, y todos los carnavales se viste de máscara y todo el mundo cree que soy yo. Pero hasta se pone a insultar, a decir los defectos y se los pone en cara. Y llevo yo la fama.
Así que yo los carnavales algo los odié por eso.
Una obra de arte.
Hace 13 años